Tiene el handicap, ¿ó ventaja? de estar situado fuera de las murallas de la ciudad, al inicio de la carretera de Salamanca, pero a un corto paseo de 15 minutos desde el centro de la ciudad vieja.
Por el aspecto exterior de la casa no esperábamos un comedor de cierta elegancia, amplio, tanto que pienso que tenía más de 100m2 y en cambio se permitía fumar.
Tiene una carta bastante grande y los precios como de costumbre sin IVA incluído.
Mientras esperábamos nos trajeron como aperitivo de la casa, que por lo menos no venía incluído como concepto en la cuenta, una crema de garbanzos con curry. El puré de garbanzos no es que sea uno denuestros platos favoritos precisamente (ecos de la infancia) pero este estaba bastante bien ya que el curry le da una dimensión totalmente distinta a lo habitual.
Esta vez sólo pedimos de entrada un caramelo de Avileño. 14,98€. Se trataba de tiras de carne de la raza avileña caramelizadas con unas tiras de puerro en tempura, sobre una sala aparentemente de PX aunque no lo aseguraría y rodeada de otra salsa que no identificamos y que tenía un gusto picante que sumándose al toque dulce anterior conformaba un conjunto muy sabroso y casi goloso.Una original composición de la carne que nos gustó mucho.

Para los platos principales fuimos a lo seguro. Magnífico el lomo de avileño con hongos y foie, 20,33€. Carne de gran calidad, perfecta de punto y con un generoso acompañamiento de hongos y foie y una reducción de vino dulce nada empalagosa.
Nada nuevo, pero totalmente satisfacorio.

Y como estábamos en la tierra, también probamos el solomillo a las uvas, 22,47€, al que se le puede aplicar la descripción del plato anterior. Incluso el puré de patatas de guarncición tenía un notable sabor. Muy bien.

Aunque íbamos forzados todavía quedó sitio para los postres. Estupendo el helado de oloroso dulce, 6,42€, de buena textura y sabor.

También muy rica la galleta de almendra rellena de manzana sobre salsa de yogurt, 5,35€, muy efectiva la combinación del dulce y agrio de sus ingredientes.
La carta de vinos impresiona sobre todo en los tintos. Lo tienen casi todo y de las novedades mediáticas se puede decir que todo. Lo malo es que estas cartas se notan luego en los precios, bastante elevados. Tomamos Dominio del Bendito 2005, 29,96€, algo duro todavía pero con buena materia.
Con los postres pedimos sendas copas de Fondillón 1964 y Moscatel Emilín Lustau, a 4,28 c/u.
El pan lo cobraron a 2,14€ c/u. El servicio veterano en su mayor parte y con dominio del oficio.
Extrañamente no tienen página web en los tiempos actuales.
En conjunto fue una cena satisfactoria que a fuerza de ser pesado hubiera sido perfecta sin la compañía del humo. Cocina tradicional aunque con el toque algo innovador del entrante y estupenda materia prima perfectamente tratada. Es la primera vez que íbamos pero queda apuntado con seguridad para la próxima visita a Ávila.
Nota general: 6,25
Emoción: 7
El Almacén
Ctra. de Salamanca, 6, 05002, Ávila
920 254 455
toni







