Me acabo de dar cuenta de que en el apartado de vinos alemanes no tengo ninguna mención a muchos de los vinos que más me han hecho disfrutar de esta pasión: los riesling que elabora la bodega Grans Fassian en su viñedo Trittenheimer Apotheke, en Leiwen, que pertenece al Mosela Medio. Fue su extraordinario Auslese de 1990, refinado y hondo, el que me enamoró al primer sorbo, tanto que en cada botella de Riesling que he abierto desde entonces busco, aún en voces diferentes, escuchar lo mismo de aquella vez.
Estos vinos se elaboran de las uvas recogidas en el sitio por antonomasia de la riesling: Mosela-Saar-Ruwer. El Mosela es un afluente del Rhin(Rhein), que , a su vez, tiene un par de afluentes : el Sarre (Saar), un río de tamaño considerable, y el Ruwer, mucho más pequeño. Los romanos ya cultivaban en el valle hace 2 milenios. La zona tiene una 12 000 Ha de viñedos, generalmente muy viejos y plantados a pie franco. Más de la cuarta parte está en laderas con inclinaciones espectaculares que caen a plomo sobre el río, con inclinaciones de hasta 60º y suelos compuestos por pizarra pura de todos los colores y tipos. Solo los mejores viñedos, los pequeños pagos, bien orientados al sur, consiguen hacer grande a la Riesling. Son también los más difíciles de trabajar. Las cepas crecen con frecuencia en estrechas terrazas casi inaccesibles que hacen imposible todo proceso de mecanización.
El Mosela se puede dividir en Bajo Mosela, considerado, por lo general , un pariente pobre; Mosela Medio, donde se dan la mayoría de los grandes rieslings, entre ellos los que comparten los pagos Sonnenuhr (reloj de sol); y Alto Mosela, donde los suelos, demasiado fértiles, no suelen dar grandes vinos, y suelen estar cultivados con otras variedades como la Ebling y la Sylvaner. Además tendríamos el Sarre (Saar), donde está el más famoso viñedo de Riesling del mundo: el Wiltinger Scharzhofberg de Egon Müller, y el Ruwer, un pequeño arroyo donde existen pocas bodegas , aunque alguna de ellas también tiene enorme interés . El Sarre y el Ruwer son zonas muy frías, que da tan solo dos o tres grandes añadas por década (las malas añadas significan uvas sin madurar y , por lo tanto, vinos con una acidez tremenda que solo sirven para Sekt), y donde los lugares realmente excelentes son escasos. Pero cuando todo ello concuerda se puede conseguir alguno de los mejores vinos del mundo. Y con el avance del cambio climático, es probable que estas zonas ganen en importancia.
Aunque del Auslese 1990 de Grans Fassian he trasegado no menos de cuatro botellas, el último que me tomé, hace un par de semanas, fue este Auslese Goldskapel 1997. De color dorado brillante , aunque algo más ligero que el de 1990. Nada más meter la nariz se aprecia ese carácter visceral de la riesling, con unas notas de hidrocarburo intensas pero no agresivas , que se enlazan perfectamente con las amieladas y las de una fruta y cítricos que va de la pera al limón pasando por el membrillo, con el reverbero detrás de una diáfana mineralidad de piedra mojada. En boca se presenta intenso, sustancioso , con un notable equilibrio entre el dulzor y la acidez, pero con la suavidad y finura de estos vinos, que contrastarían con la mayor opulencia de , por ejemplo, de los Riesling Palatinado (como los Bürkling- Wolf), o el carácter más seco y mineral del Rheinhessen (como el Spätlese 2006 de Wittmann que me tomé antesdeayer, aunque fuera algo duzón y fácil). Se apaga envolvente y lentamente en la boca, azuzando el deseo de seguir con él de para siempre, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza,….
Nota : 84