
En la última cata nos trajimos dos Riberas de postín. Esta vez la hicimos a ciegas:
- La Mala 2003, con el que completamos la gama de la bodega Dominio de Atauta. Un vino elaborado con tempranillo de vides muy viejas (60-150 años), de poco rendimiento (1- 1,5 kg) , y siguiendo criterios ecológicos. En copa presentaba el carácter típico de los Riberas, con un color picota-negro de gran intensidad, muy cubierto. En boca, después de tenía un paso amplio, con notas alcohólicas no del todo bien integradas y una acidez suficiente pero un poco justa . Fruta negra madura. Ligeras balsámicos. Minerales (como a yodo /betadine) Notas tostadas y , fugazmente, de cartón mojado . Pero lo
que dominaba el vino era una tanicidad, aunque noble, muy marcada y astringente, que pedía unos años en botella para redondearse.
Precio:77-78 euros
Puntuación: 78
-Flor de Pingus 2002. En la copa tenía una presencia turbia, fangosa. En la boca confirmó esa impresión, porque estaba deslabazado, avinagrado. Vamos , rana. ¿Defectuoso de fábrica o mala conservación?. Me parece que no lo sabremos en bastante tiempo.
Precio:75
Para intentar quitarnos el mal sabor de boca sacamos un Gaja Barbaresco 2000 que teníamos en la recámara, el famoso vino elaborado por Anjelo Gaja, con nebbiolo de 14 viñedos diferentes, hecho a la forma de un Barolo, con una crianza de 24 meses, 12 en roble francés de primer o segundo vino , y doce más en grandes toneles usados de 12.000 litros. Nada más servirlo nos surgió alguna duda sobre si estaba en buen estado, pero se fueron despejando según fue oxigenándose. Quizás fuese debido a que el vino estaba en las antípodas de los Riberas que habíamos catado antes, y a sertvirlo nada más abrirlo. D cuerpo ligero, color rojo rubí, ribete atejado/anaranjado. En la boca era de una finura extraordinaria (y un ligero amargor), pero sin perder una expresividad que si no era amplia sí era persistente, donde la fruta roja se mezclaba con agradables notas a tabaco, a especias , a avellanas, a una vejez elegante y bien llevada …. La acidez andaba un poco justa, anunciando, probablemente, que no le debía quedar mucha vida en botella.
No tardó en acabarse , mientras los Riberas seguían en las copas.
Precio: 120 euros
Puntuación: 88
- La Mala 2003, con el que completamos la gama de la bodega Dominio de Atauta. Un vino elaborado con tempranillo de vides muy viejas (60-150 años), de poco rendimiento (1- 1,5 kg) , y siguiendo criterios ecológicos. En copa presentaba el carácter típico de los Riberas, con un color picota-negro de gran intensidad, muy cubierto. En boca, después de tenía un paso amplio, con notas alcohólicas no del todo bien integradas y una acidez suficiente pero un poco justa . Fruta negra madura. Ligeras balsámicos. Minerales (como a yodo /betadine) Notas tostadas y , fugazmente, de cartón mojado . Pero lo
que dominaba el vino era una tanicidad, aunque noble, muy marcada y astringente, que pedía unos años en botella para redondearse.Precio:77-78 euros
Puntuación: 78
-Flor de Pingus 2002. En la copa tenía una presencia turbia, fangosa. En la boca confirmó esa impresión, porque estaba deslabazado, avinagrado. Vamos , rana. ¿Defectuoso de fábrica o mala conservación?. Me parece que no lo sabremos en bastante tiempo.
Precio:75
Para intentar quitarnos el mal sabor de boca sacamos un Gaja Barbaresco 2000 que teníamos en la recámara, el famoso vino elaborado por Anjelo Gaja, con nebbiolo de 14 viñedos diferentes, hecho a la forma de un Barolo, con una crianza de 24 meses, 12 en roble francés de primer o segundo vino , y doce más en grandes toneles usados de 12.000 litros. Nada más servirlo nos surgió alguna duda sobre si estaba en buen estado, pero se fueron despejando según fue oxigenándose. Quizás fuese debido a que el vino estaba en las antípodas de los Riberas que habíamos catado antes, y a sertvirlo nada más abrirlo. D cuerpo ligero, color rojo rubí, ribete atejado/anaranjado. En la boca era de una finura extraordinaria (y un ligero amargor), pero sin perder una expresividad que si no era amplia sí era persistente, donde la fruta roja se mezclaba con agradables notas a tabaco, a especias , a avellanas, a una vejez elegante y bien llevada …. La acidez andaba un poco justa, anunciando, probablemente, que no le debía quedar mucha vida en botella.No tardó en acabarse , mientras los Riberas seguían en las copas.
Precio: 120 euros
Puntuación: 88